Hay un Lapo Elkann rebelde, mujeriego, vividor… Pero bajo esa fachada se oculta un tipo muy diferente: un creador de tendencias y un empresario de éxito que se deja guiar por su instinto y por un mantra.

POR GAIA GIOVETTI Y CARMEN OLALLA 

Heredero de Fiat y de la familia Agnelli, empresario, coleccionista de escándalos y romances fugaces, diseñador, amante del lujo y el desenfreno, soltero de oro… Todo eso y más es Lapo Elkann (Nueva York, 1977). Pero el que fuera el ojito derecho de su abuelo Gianni Agnelli, l’Avvocato, es sobre todo uno de los hombres más elegantes del planeta. Al menos, así lo certifica la revista Vanity Fair, que lo ha nombrado en cuatro ocasiones el hombre mejor vestido del mundo. Y no es la única publicación que elogia su estilo fatto in Italia. De casta le viene al galgo, habiendo tenido como abuelo a uno de los epítomes de la elegancia. Pero lo que resulta más sorprendente es que, pese a su fama de enfant terrible, el Wall Street Journal se haya deshecho en elogios hacia sus intervenciones en moda y diseño. Como la colección cápsula que en colaboración con Gucci lanzó en 2014 bajo el nombre Lapo’s Wardrobe, sus repetidas colaboraciones con Hublot para lanzar cronógrafos de lujo diseñados por él o sus colecciones de gafas y ropa técnica deportiva lanzadas bajo la marca Italia Independent, que hoy cotiza en bolsa y que se ha marcado como reto actualizar el made in Italy.

Nuestro encuentro es en Basilea, adonde Lapo Elkann ha venido a presentar su nueva colaboración con Hublot. Lleva un sofisticado traje con una difícil combinación de marrón y verde caqui, una camiseta a juego, unos zapatos marrones de cordones deliberadamente desabrochados y una barba y un pelo cuidadamente descuidados. Todo, de una perfecta imperfección.

Al verlo pienso que todo eso no se consigue solo gracias a la fuerza de un apellido o a una generosa cuenta corriente. Lapo Elkann lo logra porque tiene facilidad para romper los códigos del estilo y una asombrosa capacidad para anticipar las tendencias que vienen y adoptarlas antes que nadie.

Eso es lo que todo el mundo espera de él. En cambio, lo que casi nadie se imagina es su lado amable, su calor. Lapo es atractivo  y afable. Me recibe con un afectuoso abrazo, como si nos conociéramos de toda la vida. Me comienza a hablar de lo mal que ha jugado la Juventus contra el Bayern de Múnich en la Champions, y me sondea amablemente sobre si me gusta el fútbol. Lo hace mirándome directamente a los ojos, sin un atisbo de soberbia. Pero el comienzo no puede ser peor: la grabadora se niega a funcionar y Elkann mira divertido cómo me peleo con ella. Pero en cuanto detecta que estoy en dificultades, pone su sonrisa más seductora y me dice: «No te preocupes, soy una persona muy fácil de entrevistar».

Usted es una referencia de la elegancia y el mejor embajador del made in Italy. ¿Hay en su armario una pieza o una prenda a la que tenga especial cariño o a la que sea particularmente aficionado?

No. Tengo una relación muy desencantada e intermitente tanto con la ropa como con el resto de objetos. Nunca voy a caer en el amor de las cosas. Lo que me importa es solo el valor de las relaciones humanas.

Pues tenía la impresión de que era un coleccionista obsesivo…

Me rodeo de muchas cosas, desde obras de arte hasta piezas de diseño, desde relojes hasta ropa. Pero me gusta cambiar, evolucionar siempre. Hay dos palabras que adoro: ‘iniciar’ y ‘reinventar’. Todas mis empresas –Italian Independent, Garage Italia Custom, Good Films o la Fondacione Libera Accademia per Progetti Sperimentali– han nacido de esa manera. No temo perder una y tener que empezar de nuevo. En realidad, es un reto que me emociona mucho.

El propio Elkann ha explicado las claves de su comportamiento con una frase: «Soy un bulímico existencial». ¿Y eso qué significa? Que es un eterno insatisfecho. «Me despierto e imagino que no tengo nada y que debo partir de cero. El hecho es que no estoy nunca satisfecho con lo que me ofrece la vida». Aunque ahora mismo todo lo que toca parece convertirse en éxito, no siempre fue así, y el camino ha sido largo.

 

Lapo Elkann: «La elegancia de hoy debe ser a la medida» 5

Aunque Lapo Elkann ya era bien conocido entre la alta sociedad y en el ámbito de los negocios, su presentación ante el público general, en 2005, fue de lo más sonada: un problema con las drogas que lo llevó a la sala de urgencias de un hospital fue su carta de presentación. Hasta entonces, el más joven de clan Agnelli se había movido con cierta cautela en el backstage del grupo Fiat aprendiendo de dos pesos pesados de la casa como Luca Cordero di Motezemolo o Sergio Marchionne. Pero esa sobredosis estuvo muy lejos de hundirlo. Lapo aprovechó su caída a los infernos para dar un giro radical a su carrera y demostrar a todos que podía volar solo. Aprovechando su innegable instinto para la moda y los conocimientos adquiridos en Fiat, Lapo fundó junto con dos socios, Giovanni Accongiagioco y Andrea Tessitore, una compañía dedicada a la moda: Italia Independent. Su primera colección fue un muestrario de gafas y de ropa técnica deportiva. Ese primer intento de Lapo de hacerse un nombre, que los más escépticos solo vieron como el capricho del niño bonito de los Agnelli, es hoy una empresa presente en 70 países, que cotiza en Bolsa y que no ha parado de crecer. Pero Italia Independent no es más que la punta de lanza del conglomerado empresarial que ha montado a su alrededor. Y que tiene ramificaciones en forma de colaboraciones con otras compañías dedicadas a la moda y el lujo, como Gucci o Hublot.

¿Qué es lo que hace que un objeto o un estilo sean verdaderamente únicos y deseados por todos?

La personalización, que sea verdaderamente único para la persona que lo adquiere. Ese es un tema en el que llevo trabajando al menos diez años. Cuando abordo cualquier proyecto, dedico mucho tiempo a pensar qué lo va hacer diferente, en qué se va a distinguir de los demás. A mi juicio, esa diferencia está en el producto, pero también en el consumidor, al que tienes que involucrar para que con él se sienta único.

¿Y eso qué significa exactamente y cómo se logra?

Cuando trabajo, escucho con muchísima atención a todos los que me rodean, desde el primero hasta el último de mis colaboradores creativos, porque todos aportan. Luego estoy comprometido al máximo en entender qué quieren o con qué sueñan las personas. Y luego añado algo propio, mi toque personal, aunque eso no significa poner en el centro mis propios gustos, sino darles a mis diseños mi aire propio. El resumen de todo esto es que no quiero hacer un objeto más, sino diseñar piezas únicas, bellas y útiles. Aunque, al final, siempre es el mercado el que decide si he ganado la apuesta.

«Hay dos palabras que adoro: ‘iniciar’ y ‘reinventar’. Todas mis empresas han nacido de esa manera»

Presenta nueva colaboración con Hublot, la edición especial del reloj Big Bang Unico Italia Independent. ¿Cómo es?

Hemos trabajado en tres variantes respecto de la versión original. Donde debería estar el nueve hemos incluido el símbolo de la paz, el mismo que llevo yo en los dos lados de mi Ferrari. Los colores de la caja de fibra de carbono son el azul, como mi barco Lap 1, el verde y el negro. Y,  además, hemos combinado los relojes con una colección limitada de gafas de sol. 

¿Cómo se las apaña Lapo Elkann para hacer siempre lo que le gusta?

Hoy estoy exactamente donde quería estar, pero es una meta que he logrado trabajando duro. Cuando empecé como empresario con Italia Independent tuve que centrarme en los aspectos organizativos y económicos, y eso era agotador. Pero con trabajo me he ganado los galones. Mucha gente dice «para Lapo todo es más fácil», pero sin trabajo no se alzanza el éxito, sea cual seal tu nombre.

Además de sus empresas, dirige la Fondacione Libera Accademia per Progetti Sperimentali. ¿A qué se dedica?

Es una manera de devolver algo de felicidad a lugares donde desapareció. Estamos trabajando en el distrito napolitano de Scampia, en la cárcel de la isla de Nisida e invirtiendo en casas de acogida. Estoy feliz de haber creado una fundación que centra sus esfuerzos en Italia y los italianos.

Usted, como su abuelo Gianni Agnelli, está considerado un icono del estilo. ¿Qué los une y qué los diferencia? 

No hay comparación posible. Él es una leyenda, que ha hecho historia en nuestro país con Fiat y muchas otras cosas. Yo estoy al principio de mi carrera y aún tengo mucho trabajo antes de acercarme, siquiera lejanamente, a sus logros. De todos modos, soy lo que soy gracias a todo el amor y las enseñanzas de mi abuelo Gianni. Pero ahora yo solo quiero ser Lapo. 


SUS CLAVES DE ESTILO

Sport glam 

Solo en los momentos justos, el icono de estilo italiano apuesta por las deportivas. Pero cuando lo hace, acierta de pleno. Traje de chaqueta, camisa y corbata azules y, para rematar, unas deportivas también azules.

Lapo Elkann: «La elegancia de hoy debe ser a la medida»


Vintage 

Americanas y trajes con doble botonadura, colores retro, corbatas anchas, solapas XL de aires setenteros y el imprescindible pañuelo de seda en el bolsillo son las señas de identidad de Lapo. Lapo Elkann: «La elegancia de hoy debe ser a la medida» 1


A todo color 

¿Quién dijo miedo? Desde luego, no será al color. Rojos, verdes y azules no suponen un problema para Lapo, que tiene un concepto del color totalmente italiano. En versión total look, y combinados con camisa blanca, o mezclados entre sí, los colores fuertes están en su ADN. Lapo Elkann: «La elegancia de hoy debe ser a la medida» 2


Prints extremo 

Los cuadros y rayas son sus prints favoritos. ¿Sus claves de estilo? Apostar por los trajes de dos piezas con estampados fuertes, en su versión más pura y total, sin descafeinar y sin mezclar con prendas lisas.   

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