En enero, mientras se presentaban las colecciones masculinas para esta nueva temporada, nos decía adiós un icono de la moda masculina.

POR JOSÉ LUIS DÍEZ-GARDE

David Bowie fallecía de cáncer y Christopher Bailey, CEO y director creativo de Burberry, lo recordaba de manera sentida dejando que algo de su glam se colase en las últimas salidas de su colección, donde las lentejuelas sirven para confeccionar sencillas prendas de carácter sport.

A la vez, casi sin ser consciente de ello, Italo Zucchelli se despedía de Calvin Klein dejándonos un hombre tratado con rasgos de icono religioso, con detalles en oro y plata en prendas de nylon pensadas más para los editoriales que para la calle. Continuaba así su investigación con nuevos materiales que tan buenos resultados le había dado. Tradición y modernidad juntas en una casa que ahora dirige Raf Simons. Versace, por otro lado, también ha interpretado a su manera la tendencia metalizada dándole un aspecto de campamento espacial, y Alexandre Mattiussi le ha hecho un guiño a los brillos a través de las paillettes.

El hombre brilla más que nunca esta temporada, y la moda está ahí para ayudarle en este propósito, Aprovechando todo el potencial de ofrecen los tejidos tratados para conseguir impecables dorados y plateados que bien puede presentarse de manera industrial o hacerlo de una forma más discreta aprovechando la estética militar y la chaqueta MA1, un básico de temporada. Es el caso de nombres como Dries Van Noten (con una colección para la historia), Givenchy o Balmain, este último vistiendo el ‘Balmain Army’ con elegantes chaquetas de húsar de claras referencias decimonónicas. Por su parte, Jeremy Scott en Moschino juega también con los brillos en una colección de claras referencias al cómic en la que ha visitado los archivos de los artistas brillanicos Gilbert & George, mientras que Dsquared2 presenta un ejército urbano donde reivindica las ‘armaduras’ en plata en una colección que tiene a la falda como protagonista.