En 1989, mientras la moda masculina se debatía entre las hombreras y el estilo ‘Miami Vice’, en el salón del automóvil de Chicago se presentaba un deportivo descapotable que se acabó convirtiendo en todo un complemento de estilo y casi una filosofía de vida, el MX-5

POR PEDRO BERRIO

El pequeño Mazda no inventó nada nuevo, pero democratizó el concepto del roadster, el biplaza descapotable que sin necesidad de un motor ultra-potente ofrece un comportamiento realmente deportivo. El MX-5 cumplía a rajatabla esas premisas pero con un precio asequible frente a las caras propuestas de la época, firmadas en su mayoría por marcas europeas como Alfa Romeo, Lotus o la desaparecida Triumph.

Casi tres décadas después de aquel primer MX-5, en su cuarta generación sigue ofreciendo las mismas virtudes que lo han convertido en el descapotable más vendido de la historia, del que ya circulan un millón de unidades. Ha perdido algunos de los detalles distintivos de la primera generación, como los faros escamoteables (cosas de la normativa internacional de seguridad), pero su diseño sigue siendo tan voluptuoso y estimulante que sin necesidad de estridencias resulta espectacular.

Pero lo que hace del Mazda MX-5 diferente es su comportamiento, y eso es fruto de su construcción. Los dos pasajeros van situados en una posición baja, como en los verdaderos deportivos, con un largo capó delantero bajo el que se instala el motor que manda el movimiento a las ruedas traseras, y todo ello con un perfecto reparto de pesos que hace que cada eje reciba exactamente la mitad de los kilos que pesa el Mazda.

Los 160 caballos del MX-5 pueden parecer pocos cuando muchos compactos diésel ofrecen potencias superiores, pero la diferencia está en como se sienten esos 160 caballos. La rápida respuesta del motor y la combinación con su magnífico cambio de marchas, con un tacto casi de competición por su rapidez y precisión, hacen que la sensación de deportividad se multiplique. Si a eso le sumamos un chasis con un perfecto reparto de pesos, unas suspensiones y una dirección calibradas para disfrutar en cada giro y cada curva y que se tarda apenas cinco segundos en descapotarlo manualmente sin moverse del asiento, poco más se puede pedir para divertirse al volante del deportivo de Mazda. Quien te acompañe en el asiento derecho es cosa tuya.


Elige tu banda sonora

El equipo de sonido BOSE cuenta con nueve altavoces, cuatro de los cuales están instalados en el interior de los reposacabezas, dos en cada uno de ellos. No hay mejor forma de disfrutar al máximo del placer de conducir un roadster que acompañarlo con tu propia banda sonora.

MAZDA MX-5 2.0 160 cv Terapia de placer.


Sobrio y de calidad.

En el interior del MX-5 todo está orientado a la deportividad y la efectividad. Diseño atractivo, cuidado, con materiales de calidad pero sin adornos ni elementos innecesarios.

MAZDA MX-5 2.0 160 cv Terapia de placer. 1


El Mazda MX-5, al detalle

De 0 a 100 km/h 7,3s
Velocidad máxima 214km/h
Tracción Trasera
Precio 29.000 €