La región más auténtica de Portugal tiene una gran oferta de turismo activo, gastronómico y enoturismo.

Año tras año el Alentejo se reafirma como un destino turístico único, tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Ubicado al sur de Portugal, entre el río Tajo y el Algarve, el Alentejo limita, al este, con España, y al oeste, con el océano Atlántico. Es una región extensa, esencialmente rural y escasamente poblada, que ocupa cerca de un tercio del territorio portugués. La belleza del paisaje y la calidad de su patrimonio arqueológico, monumental, arquitectónico y etnográfico, junto con la excelencia de su gastronomía y de sus vinos, le confieren condiciones excepcionales para un descubrimiento asociado al turismo de naturaleza, cultural, enogastronómico y de sol y mar.

Alentejo, un destino muy singular 2En esta región inmensa es posible vivir durante unos días en un barco en el mayor lago artificial de Europa, el Alqueva; disfrutar de una estancia maravillosa en un antiguo convento transformado en un hotel exquisito con el sello The Luxury Collection, el Convento do Espinheiro; disfrutar del diseño contemporáneo en el São Lourenço do Barrocal, un nuevo hotel cinco estrellas; entregarse a los servicios exclusivos de la renovada Sublime Comporta, un complejo hotelero ubicado en Comporta, donde uno corre el delicioso riesgo de cruzarse con Christian Louboutin, Philippe Starck, Jackes Grange, Charlotte Casiraghi o Nicolas Sarkozy y Carla Bruni; o producir vino ‘en gravedad’ y disfrutar de un magnífico restaurante con unas vistas inmejorables de los viñedos y un centro de arte contemporáneo de calidad internacional en la nueva Quinta do Quetzal, un poco más al interior.

Turismo activo y de naturaleza

Alentejo, un destino muy singular 9Con cinco parques y reservas naturales, es el rumbo perfecto para los amantes del turismo de naturaleza. En el parque natural Serra de São Mamede, el Alentejo despliega fastuosas montañas, agua en todas sus versiones y un buen número de águilas y grifos. En el litoral cabe destacar la reserva natural del estuario del Sado, en la que es posible avistar una de las pocas comunidades de delfines de Europa, así como las reservas naturales de la laguna de Santo André y Sancha y el parque natural del Sudoeste Alentejano y Costa Vicentina, que se extiende a lo largo de gran parte de la costa del Alentejo y reúne hermosas playas. Más al sur, el parque natural del valle del Guadiana es ideal para la observación de aves.

Además, es una buena opción para el turismo activo, ya que reúne las condiciones ideales para la práctica de remo, surf, kitesurf, kayak, bicicleta o senderismo, con la conocida ruta Vicentina y los proyectos Transalentejo y Alentejo Feel Nature.

Gastronomía y vinos

Al Alentejo le gusta el vino y lo sabe producir con maestría, contando ya con cerca de trescientos productores, que representan alrededor del 50% de la producción total de vino en Portugal. De hecho, ha sido seleccionado por Vivino como una de las ocho regiones vitivinícolas del mundo de imprescindible visita. La CNN, por su parte, lo considera como una de las 15 regiones vitivinícolas que deben visitarse en el mundo. La prensa internacional se rinde a su comida: la califica  ‘el alma gastronómica de Portugal’.