Panorámicas de 360º, azoteas con diseño de nave espacial, observatorios a más de 300 metros de altura… La capital in pectore del sudeste asiático es un edén de terrazas asomadas a un Chao Phraya que serpentea muchos metros más abajo y a un skyline plagado de templos, rascacielos y centros comerciales. Desde las alturas, la capital tailandesa no tiene nada que envidiar a Nueva York.

POR VÍCTOR GODED

Cuando el rey Rama I, el primero de la actual dinastía Chakri, fundó Bangkok en 1782, no se imaginaba que dos siglos más tarde iba convertirse en centro político, económico, social y cultural del sudeste asiático. Tal vez algo podía intuir, si interpretamos el nombre como una declaración de intenciones. En la lengua thai, Bangkok significa Krung Thep, que en español se traduce como ‘ciudad de los ángeles’. Su ubicación junto a la desembocadura del río Chao Phraya facilitó que contara con un extenso sistema de canales. Antiguamente, estos se utilizaban como divisiones entre los distritos, lo que la llevó a conocerla como la ‘Venecia del Este’. Tras el rápido crecimiento de la urbe en la segunda mitad del siglo XX, el plan fue abandonado y se adoptó un sistema diferente de organización administrativa. Sin embargo, que se haya desarrollado como una ciudad cosmopolita no es sinónimo de que se haya ahogado la tradición. Entre los rascacielos y centros comerciales que han ido ganando peso asoman exóticos templos que hablan por sí solos de la arraigada historia budista del país, o el Gran Palacio Real, lo que en una época fue residencia oficial de los monarcas. Si Tailandia es uno de los lugares turísiticos más de moda, Bangkok, su capital, es una parada obligatoria en cualquier viaje, tanto si es de paso como si es el destino final para unos días de descanso.

De Vertigo Grill al Sirocco Bar

Conocerla desde dentro recorriendo sus calles y perdiéndose por barrios es perfecto para integrarse en la vida local. Pero hay otra manera más placentera para descubrirla: desde sus azoteas. Bangkok presume de ofrecer decenas de ellas desde las que apreciar detenidamente su skyline. Y eso le hace especial y única. Terrazas donde disfrutar de panorámicas de 360º y, a la vez, degustar los deliciosos platos thai o endulzarse al atardecer con una copa.

Un buen modo para dar la bienvenida a la noche es en el Vertigo Grill, localizado en la planta 61 del The Banyan Tree Hostel. Con una inusual forma alargada y estrecha, da la sensación de estar en una nave espacial. Y no solo por su diseño, sino porque parece que estás tocando las estrellas. Lo que más llama la atención es que no hay absolutamente nada debajo: ni un muro, techo o bloque de paredes que obstaculicen la perspectiva. Bangkok, Bangkok, Thailand, South-East Asia, AsiaEl Vertigo Grill (arriba) está diseñado con forma de nave espacial.

 

Otra agradable localización para contemplar la puesta de sol es el Sirocco Bar. Es fácil de encontrar, ya que la enorme cúpula dorada que corona el Lebua at State Tower Hotel es visible desde muchos puntos de la ciudad. Un detalle para los amantes del cine hollywoodense: aquí detienen a uno de los protagonistas de Resacón en Las Vegas 2. Thailand, Bangkok, Sirocco bar (Sky Bar) from Lebua hotelEn el Sirocco Bar, visitantes y curiosos se agolpan junto a su barandilla de cristal.

 

Una opción más económica para apreciar Bangkok desde su cresta es el Park Society, en el techo del SO Sofitel Hotel. Para que el lector se haga una idea: la imagen que desde allí se proyecta es lo más parecido al Central Park desde lo alto del Top of the Rock, aunque en este caso el escenario es el Parque de Lumpini. Una estampa impagable es el reflejo del sol mientras se esconde al atardecer en los cristales de las construcciones adyacentes.  Rooftop bar at So Sofitel Hotel, Lumphini Park, Bangkok, ThailandEl Park Society da al Lumpini Park.

 

Para aquellos que valoren más la calidad que la cantidad (en este caso de metros), una opción apetecible es la azotea del Millennium Hilton. Su escasa altura (31 plantas) se compensa con una vista balanceada en dos alturas: primero un gran espacio rectangular y abierto que da a orillas del río y, un piso más arriba, una cúpula de 360º. No goza de tanta fama como otras, por lo que sorprendentemente suele haber sitio para estar con tranquilidad.Cityscape with Jewelry Trade Center at night, view from Millennium Hilton, Chao Phraya river, Bangkok, Thailand, AsiaEl Millennium Hilton está coronado por una cúpula que ofrece una panorámica de 360º

 

Si por el contrario se pretende trepar a la  cima más alta de la ciudad alta para rozar el cielo, la solución es sencilla. Basta con acudir al Baiyoke Tower. En el piso 77 hay un observatorio público, un rooftop bar en el 83  y, uno por encima, una plataforma giratoria al aire libre. A sus pies, dispuesto a ofrecer una curiosa fotografía, hay un vistoso nudo de autopistas.

Normalmente, para acceder a estas terrazas se exige un código de vestimenta. Cloud 47 es la excepción que confirma dicha regla. Enclavado sobre el edificio United Center, el ambiente es informal (está permitido entrar con pantalones cortos y sandalias), los precios son económicos y la ubicación es céntrica, por lo que es habitual que los más jóvenes desemboquen aquí.

Bangkok no tiene vértigo a estar a la altura de otras capitales occidentales.