Malas noticias para quienes acostumbran a llevarse toallas o albornoces de los hoteles y un alivio para sus gestores.

La compañía valenciana Resuinsa, en colaboración con el Instituto Tecnológico Textil (Aitex), ha desarrollado un sistema para incorporar un microchip a su colección de sábanas, albornoces y toallas para el sector hotelero que resiste a las altas temperaturas, presiones y lavados industriales y permite conocer al instante la trazabilidad o los ciclos de lavado de las prendas, entre otros. Si bien estas prendas inteligentes fueron seleccionadas para los Hostelco Awards 2014, hasta ahora no habían conseguido los resultados esperados. En palabras del gerente de Resuinsa, Félix Martí, «tras probar diferentes sistemas hemos encontrado una solución definitiva. El funcionamiento es similar al que emplean las tiendas de ropa para evitar robos».

Un DNI para las toallas 1En el caso del sector de la hotelería la aplicación de esta tecnología implicaba dos grandes desafíos: la resistencia y el diseño. El primero se superó introduciendo el microchip -del tamaño de un grano de arena- en una cápsula que soporta los procesos de las lavanderías industriales, donde las prendas son sometidas a temperaturas muy elevadas y fuertes presiones. Un éxito que celebra Martí: «Hemos conseguido que ni el hardware ni el software tengan daños». El segundo se salvó logrando ocultar el microchip para que no rompiera la estética de los diseños Resuinsa.

Su implantación en el sector será beneficiosa para todos los agentes implicados. Resuinsa gana en el control y automatización de la producción además de marcar la diferencia con sus competidores tanto dentro como fuera de España; los hoteles en el control del producto y las lavanderías pueden mejorar sus procesos ya que hasta ahora se basaban en el cálculo aproximado del peso de la mercancía que recibían.

Recuerdos de 200.000 euros

Según el gerente de la empresa española de lencería para hostelería y colectividades, «el chip es como un DNI. Cuando un cliente recibe el pedido lee con una PDA todas las prendas que nosotros le hemos codificado de acuerdo a sus necesidades. A partir de ahí las tiene identificadas y con el software puede controlar toda la vida del producto. Uno de los grandes ahorros lo conseguirán a la hora de realizar inventarios». Otro será minimizar los gastos extra que supone afrontar los hurtos de este tipo de prendas. Las empresas del sector calculan que el desembolso puede superar los 200.000 euros anuales. De hecho, un estudio subraya que ocho de cada diez huéspedes reconoce llevarse algún ‘recuerdo’ de los hoteles.