No alberga el techo nevado del archipiélago, ni la distinguen sus paisajes de otro planeta o su recogimiento anclado en el pasado. Es probable que su nombre no posea el mismo halo que acompaña a otras. Sin embargo, Gran Canaria tiene un poco de lo mejor de todas las islas que la rodean. Y está esperando que la descubras.

Conocida como ‘el continente en miniatura’ por su variedad de paisajes, la diversidad que justifica su condición de Reserva de la Biosfera se extiende también a lo humano: encontramos yacimientos aborígenes y edificios coloniales, tranquilos puertos y enormes complejos turísticos, pueblecitos entre barrancos y la ciudad más poblada del archipiélago. Gran Canaria reúne muchos de los encantos de las demás islas y añade los suyos propios. Seleccionamos los imprescindibles.