Con 1.500 marcas y más de 145.000 profesionales de todo el planeta, Baselworld, la mayor feria mundial de la relojería, ha presentado las novedades de un sector que despierta pasiones y que solo en Suiza movió más de 19.700 millones de euros en 2015.

POR BEATRIZ ROLDÁN

En el mundillo se la conoce como LA (con mayúsculas), aunque la feria de la relojería y la joyería que cada marzo se celebra en la localidad suiza de Basilea, la mayor y más prestigiosa del mundo, responde al nombre de Baselworld. Allí, entre el 17 y el 24 de marzo, 1.500 marcas han desvelado las novedades de la actualidad relojera para los próximos doce meses.

A pesar de la tendencia a la baja apuntada a principios de año, los principales actores del sector son optimistas. Según Jean-Claude Biver, presidente de la división de relojería del Grupo LVMH y director general de TAG Heuer, la industria tiene razones para conservar la calma: «Considerando las tensiones políticas, económicas, financieras y monetarias mundiales, soy más bien optimista para 2016 en vista de nuestros resultados durante el salón».

Optimistas, pero no incautas, las marcas han pautado un descenso en el precio de sus modelos, ofreciendo, no obstante, productos de la misma calidad o incluso mejor.

Cifras al margen, es un hecho palmario que Baselworld es un espectáculo y que, como prolongación del Salón Internacional de la Alta Relojería de Ginebra (SIHH), las novedades no han defraudado. Las casas se han esforzado en presentar calibres manufactura (desarrollados por ellas mismas en interno), auténtico garante de la independencia técnica y de su propia evolución. Igualmente se ha detectado un marcado clasicismo en las propuestas, así como una reedición de sus modelos icónicos bajo una estética vintage, corriente ya iniciada hace unos años. Y es que lo más indicado en estos tiempos es apostar por valores seguros. Y las firmas también parecen menos centradas en propuestas para mercados asiáticos y más atentas a una oferta estética global.

Aquí tienes algunas de esas piezas con funciones que son un valor seguro: calendario perpetuo y anual, horas universales, doble huso horario, cronógrafo, tourbillon y funciones básicas esqueletadas o accionadas por nuevos calibres.

 

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